Conociendo a fondo todas las variantes
del Poker Texas Hold ‘Em
El poker es uno de los juegos que causa mayor sensación en todas partes del mundo, y es que ofrece la mezcla perfecta entre azar, habilidad y acción. El poker nos ayuda a comprender ciertos aspectos de la naturaleza humana, y desarrolla nuestras habilidades a la hora de analizar las acciones de las personas que nos rodean. Es normal que un juego con tal profundidad sea capaz de agrupar tantísimas modalidades de juego distintas, que varían en la distribución de las jugadas, el número de cartas que se usan o los límites de apuesta. Los casinos online reconocen la amplia variedad de modalidades de poker, y por eso ofrecen un amplio servicio en sus aplicaciones descargables. La proliferación de modos de juego, junto a los programas VIP o los torneos diarios, es una forma dinámica de mantener el interés de los jugadores que a diario llenan las salas online.

La modalidad de poker más jugada en todo el mundo es el Texas Hold ‘Em. Sin embargo, esta modalidad de juego tan sólo alcanzó su máximo punto de popularidad a partir del año 2000, cuando torneos de alto prestigio como las Series Mundiales de Poker o el Tour Mundial de Poker lo adoptaron como variedad principal. Mucha gente piensa que esto se debe a la sencillez de sus reglas o a la facilidad con la que se retransmite por televisión. Son factores importantes, pero la verdad es que el Texas Hold ‘Em cuenta con tal popularidad debido a la profundidad de estrategias y jugadas con las que cuenta, que hacen que el desarrollo de la partida recaiga, más que en ninguna otra modalidad, en la habilidad del jugador.

La modalidad estándar de Texas Hold ‘Em es la no-limit, que no incluye un límite concreto de apuesta. En esta variante, un jugador cuyo puesto rota según las agujas del reloj estará obligado, al comienzo de cada mano, a realizar una apuesta a ciegas denominada ciega grande, mientras que otro realizará la ciega pequeña. El objetivo de estas apuestas obligatorias es hacer que al menos dos jugadores por ronda se vean obligados a arriesgar parte de sus fichas. Cada jugador recibe dos cartas, mientras que con las cinco cartas restantes que se colocan sobre la mesa se deberá formar la mejor mano.

La gran diferencia respecto a la modalidad de límite fijo es la forma en la que se suceden las apuestas: en este modo de juego no decidiremos voluntariamente cómo apostaremos nuestras fichas, sino que las cantidades se establecerán en base al tamaño de la ciega grande. Por lo tanto, en las dos primeras fases del juego (flop y pre-flop) apostaremos una cantidad igual a la ciega grande, y en las dos siguientes, el doble de la ciega grande. Esta modalidad motiva un juego polarizado: muchos jugadores tienden a retirarse en el pre-flop, pero cuando se decide jugar una mano, es importante llegar hasta el final e intentar asustar al resto de jugadores mediante un juego muy agresivo.

Por lo tanto, las partidas de límite fijo son convulsas y requieren decisiones extremas, pero no resultan tan creativas como las que no cuentan con límite. Además, la existencia de un límite sienta las bases del máximo bote que la mayoría de jugadores están dispuestos a perder, por lo que modera de forma ingente las pérdidas. La emoción del no-limit puede llevar a muchos jugadores a apostar enormes cantidades de dinero y a ganarlo en un abrir y cerrar de ojos, por lo que expande el rango de decisiones y la volatilidad de la partida.



Un jugador que se encuentra corto de fichas y que cuenta con una mano mediocre, puede ganar una enorme cantidad de dinero lanzando un farol y apostando una buena cantidad en el flop. Si consigue que igualen su apuesta, y en la ronda subsiguiente hace all-in, puede lograr que todos los jugadores de la mesa se retiren y se haga con la cabeza del juego en tan sólo una mano. Este tipo de jugadas no serían posibles en la versión de límite fijo: los jugadores están obligados a recuperar su reputación mano tras mano, con trabajo duro y estrategia elaborada. Este estilo de juego más pausado puede resultar menos emocionante, pero termina siendo ideal para aquellos jugadores principiantes que no desean arriesgar demasiado en un casino online, prefiriendo entrar en mesas con límites bajos de hasta uno o dos euros.

A medio camino entre estas dos variedades se encuentra el Pot Limit, o variante de bote limitado, en la que la apuesta máxima se establece en base al bote: podremos disponer de nuestras fichas tal y cómo queramos, pero nunca podremos superar en nuestra apuesta el total del bote, ni apostar por debajo de la ciega grande. Esta variante también supone un límite a las pérdidas que se pueden obtener en una sola jugada, pero lo cierto es que esta variante ha ido quedando relegada en popularidad con el paso del tiempo.

Esto se debe no sólo a la mayor popularidad de las otras dos variedades de Texas Hold ‘Em, especialmente la no-limit, sino también a la gran proliferación de ofertas y promociones que los casinos online ponen a disposición de los jugadores. Si contamos con el servicio de un casino online de confianza, como Bet365, podremos acceder a un bonus de bienvenida que nos ayudará a apostar con menor riesgo en nuestras primeras partidas de poker online, donde el peligro de cometer errores es mayor y el conocimiento de las manos puede emborronarse debido al nerviosismo de la partida.

La razón de ser del bonus de bienvenida es reponernos una cantidad de dinero concreta, en base al saldo que hayamos ingresado en nuestra cuenta por primera vez. Si aprovechamos un bono de hasta 100 euros al 100%, e ingresamos 90 euros en nuestra cuenta, nuestro casino online nos repondrá 90 euros adicionales, sumando 180. Esto reduce en gran medida la presión con la que cuentan los jugadores al principio, y les ayuda a conocer todas las características del juego y la interfaz de las aplicaciones de poker sin perder dinero en el proceso. Para optar al bonus de bienvenida de Bet365 tan sólo tendremos que registrarnos en su página oficial, pero tampoco podemos olvidar los beneficios de contar con un código bonus Bet365, destinado a mejorar aún más las condiciones de nuestro bonus. No temas: no resulta esencial poseerlo para optar al bonus estándar. Si aun así deseamos obtener nuestro código bonus Bet365, es posible encontrarlo en algunas webs sobre apuestas en la red.

Una vez hemos adquirido una cierta comprensión de las variantes del Texas Hold ‘Em, resulta interesante conocer una de las modalidades más dinámicas y divertidas de este juego: el Omaha Hold ‘Em. El Omaha ha evolucionado hasta el punto de convertirse en un modo de juego en sí mismo, que ha desarrollado a su vez subtipos orientados a aumentar el riesgo y la diversión en cada mano. El primer aspecto que nos llama la atención del Omaha Hold ‘Em es el reparto de cartas: en este caso, se darán cuatro cartas a cada jugador en el pre-flop. Es absolutamente imprescindible usar al menos dos cartas de este reparto privado para formar nuestra mano final, pues de lo contrario nuestra jugada será nula. Al contrario que en el Texas, es imposible usar tan sólo una carta para formar una mano ganadora.

Las apuestas ciegas tendrán lugar del mismo modo que en el Texas, siendo común que no exista un límite fijo de apuesta. En esta modalidad, debido a la proliferación de cartas, es posible que se dé a menudo la formación de grandes manos en una misma jugada, por lo que muchas veces los resultados serán ajustados. Los jugadores de Omaha cuentan con mayor presión, ya que las posibilidades de que nuestros rivales puedan superar una buena mano es mucho mayor. Si estás acostumbrado a ir a por todas cuando tienes una mano decente en el Texas Hold ‘Em, quizá deberías pensarte las cosas dos veces en tus primeras partidas al Omaha.



Si quieres mejorar tu juego en el Texas Hold ‘Em, es interesante probar suerte en el Omaha. Debido a que las probabilidades son mucho más complejas, podemos entrenarnos para mejorar nuestra capacidad de decisión y nuestro nerviosismo para volver más tarde al Texas Hold ‘Em, dónde habremos adquirido una mejor comprensión de la estrategia que debemos seguir cuando contamos con una mano de valor medio o alto.

Al fin y al cabo, lo importante es confiar en un casino online que nos ofrezca garantías y que opere de forma legal en nuestro país. Corredores de apuestas como Bwin, William Hill o Bet365 incluyen una enorme variedad de modalidades de poker en sus aplicaciones online, y las constantes ofertas facilitan día tras día el acceso de miles de jugadores, que han terminado por convertir el poker en su mayor pasión.